El retablo de San Miguel Arcángel es el principal de la iglesia parroquial de Cortiguera, pueblo monumental en el que la mayor parte de sus casas son blasonadas. Desde hace años está totalmente abandonado por lo que ha sido objeto de ventas y rapiñas de varios de sus escudos y algunas casas se han convertido en cantera. La Diócesis necesariamente tuvo que recoger este retablo y el de Cristo Resucitado que también se halla en el Museo y el resto del mobiliario de su iglesia.